S O Y R E P O R T E R O

El genio del iPhone dicta sentencia: Su primer Ferrari eléctrico es un ataque directo a Tesla y sus pantallas gigantes.

Jony Ive, el legendario diseñador de Apple, impone su filosofía anti-pantallas táctiles en el primer Ferrari eléctrico, priorizando botones físicos.

Publicado por: Eder Muñoz (edercmf)

2026/04/18 | 16:55

Calificación

0 / 5 (0 votos)

Reportes

0

El genio del iPhone dicta sentencia: Su primer Ferrari eléctrico es un ataque directo a Tesla y sus pantallas gigantes.

Fuente: https://ederstorage.blob.core.windows.net/ederstorage/soyreportero/tecnologia/1380-ferrari-electrico-jony-ive.jpg

Categoría: Tecnología

El 'Apple Car' que nunca fue, ahora es un Ferrari

Durante años, el mundo tecnológico se preguntó cómo sería el Apple Car. Con recursos casi ilimitados y el genio de Jonathan Ive, el proyecto generó una expectación sin precedentes antes de su cancelación. Ahora, esa pregunta encuentra su respuesta en un lugar inesperado: el Ferrari Luce, el primer superdeportivo eléctrico de Maranello, con la inconfundible firma de Ive en su ADN. Cada nuevo detalle revela que no estamos solo ante un coche, sino ante la materialización de una filosofía que pudo haber revolucionado a Apple y que ahora transformará a Ferrari.

La rebelión contra las pantallas táctiles

Jony Ive ha sido categórico: “Una pantalla táctil grande no funciona en un coche”. Una declaración que resuena con cualquiera que haya luchado contra menús y submenús para ajustar el climatizador a 120 km/h. Curiosamente, es una lección que parece haber aprendido por las malas, recordando quizás la controvertida Touch Bar del MacBook Pro de 2016, un experimento que Apple finalmente abandonó. Ive ha tomado nota, y el interior del Ferrari Luce es la prueba de que ha escuchado. Olvídate de la fría simplicidad de una única pantalla gigante al estilo Tesla; esto es un regreso a la interacción humana y táctil.

Un interior para sentir, no solo para tocar

El habitáculo del Ferrari Luce es una obra maestra de diseño y ergonomía. En lugar de una tableta gigante, encontramos un ecosistema de controles físicos diseñados para el disfrute del conductor. Es la filosofía del iPhone 4 llevada a las cuatro ruedas: un objeto para ser admirado y, sobre todo, para ser usado con los sentidos.

Características clave del diseño interior:

  • Materiales Nobles: El interior está compuesto por cuarenta piezas de Gorilla Glass, aluminio anodizado y controles físicos que ofrecen una respuesta satisfactoria al tacto.
  • Pantalla Integrada: Sí, hay una pantalla OLED de 10 pulgadas, pero no domina el espacio. Comparte protagonismo con mandos físicos, funcionando como un complemento y no como un reemplazo.
  • Cuadro de Instrumentos Híbrido: Combina dos pantallas apiladas con una aguja física en el medio, fusionando lo mejor del mundo analógico y digital, como un reloj suizo de alta tecnología.
  • Sensaciones por doquier: Desde el 'clic' de las rejillas de ventilación, diseñado para ser tan satisfactorio como cerrar la tapa de unos AirPods, hasta una palanca de cambios de cristal que se ilumina al insertar la llave.

Todo el conjunto, incluido un volante inspirado en los Ferrari clásicos de los años 50 y 60 pero cargado de controles físicos, está pensado para que el conductor sienta el control absoluto sin apartar la vista de la carretera.

Potencia brutal con control humano (y ayuda de la NASA)

Las cifras del Ferrari Luce son impresionantes: más de 1.000 caballos de potencia, cuatro motores eléctricos y una aceleración de 0 a 100 km/h en 2,5 segundos. Mover sus 2.300 kilos requiere una ingeniería extraordinaria, pero Ferrari no se ha centrado solo en la potencia bruta, sino en cómo la percibe el ser humano. La marca estaba tan preocupada por el impacto de una aceleración tan brutal en el cerebro que consultó a expertos de la NASA para entender y mitigar cualquier sensación perturbadora. El objetivo no es solo ser rápido, sino que la velocidad sea una experiencia placentera y controlable.

La ficción de los cambios de marcha

En un detalle que define la visión de Ive, el coche incluye cambios de marcha. Técnicamente, un motor eléctrico no los necesita. Sin embargo, Ive, un purista de la conducción, los ha incorporado para mantener ese vínculo físico y emocional con la máquina. Es una ficción deliberada, un puente entre la nostalgia de la combustión y la eficiencia silenciosa del futuro eléctrico, demostrando que la tecnología de vanguardia no tiene por qué renunciar al alma. La presentación completa del exterior está prevista para el 25 de mayo, pero el interior ya ha dejado claro que este no es solo el primer Ferrari eléctrico, es el coche que Jony Ive siempre quiso construir.

Otras noticias

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios para esta noticia.