S O Y R E P O R T E R O

De pesadilla atómica a piscifactoría millonaria: el increíble y polémico plan que resucita la central nuclear de Lemóniz.

La abandonada central nuclear de Lemóniz se convertirá en una inmensa piscifactoría, un proyecto millonario con gran controversia.

Publicado por: Eder Muñoz (edercmf)

2026/04/30 | 01:46

Calificación

0 / 5 (0 votos)

Reportes

0

De pesadilla atómica a piscifactoría millonaria: el increíble y polémico plan que resucita la central nuclear de Lemóniz.

Fuente: https://ederstorage.blob.core.windows.net/ederstorage/soyreportero/tecnologia/1908-lemoniz-acuicultura-central-nuclear.jpg

Categoría: Tecnología

El fantasma atómico que ahora producirá pescado

Durante más de cuarenta años, la silueta de la central nuclear de Lemóniz ha sido un recordatorio fantasmal de una época de tensión y conflicto en la costa de Vizcaya. Un esqueleto de ocho millones de metros cúbicos de hormigón, abandonado tras una brutal campaña de terror de ETA y una masiva oposición social, finalmente tiene un nuevo destino. Pero el giro es digno de un guion de cine: donde iba a haber fisión atómica, habrá lenguados. El Gobierno Vasco, en alianza con el grupo empresarial Atitlan, ha presentado un plan para transformar estas ruinas en la piscifactoría más avanzada de Europa, un proyecto que busca cerrar una herida histórica pero que abre un nuevo frente de debate.

Un plan de 170 millones de euros

El proyecto, bautizado como 'Aquacría Basordas', es monumental. Con una inversión público-privada de 170 millones de euros, se pretende levantar un parque acuícola de casi 50.000 metros cuadrados. Las promesas son ambiciosas: la creación de 200 empleos de alta cualificación y una capacidad de producción de 3.000 toneladas de lenguado al año para 2030. La elección del lugar no es casual. La infraestructura existente y el acceso directo a agua de mar profundo hacen de la fallida central un enclave "óptimo" para la acuicultura industrial, según sus promotores.

Tecnología de vanguardia para la cría de peces

Esto no será una simple granja de peces. El proyecto contará con la colaboración del centro tecnológico Azti para integrar inteligencia artificial y avanzados sistemas de recirculación de agua (RAS). Esta tecnología permitirá reutilizar hasta el 97% de los recursos hídricos, minimizando el impacto y maximizando la eficiencia. Es la promesa de una acuicultura 4.0 en un lugar que simbolizaba una tecnología del siglo XX que nunca llegó a nacer.

La telaraña empresarial y la polémica servida

Detrás de este megaproyecto está Sea Eight, la filial de acuicultura del grupo inversor valenciano Atitlan, presidido por Roberto Centeno, yerno del dueño de Mercadona, Juan Roig. De hecho, Sea Eight ya es un proveedor clave de lenguado para la cadena de supermercados, lo que dibuja una línea directa desde la cala de Basordas hasta los lineales de toda España. Sin embargo, este avance empresarial ha sido criticado por ignorar a los ayuntamientos locales, que pedían un proceso participativo para decidir el futuro de un lugar con tanto peso simbólico.

Alertas medioambientales y un debate incómodo

La idea de criar peces junto a una antigua central nuclear puede generar alarma, pero es crucial aclarar que Lemóniz nunca albergó material radiactivo. El verdadero debate es medioambiental. Organizaciones como Greenpeace han exigido la paralización del proyecto, argumentando que la acuicultura industrial intensifica los problemas de la costa cantábrica.

  • Contaminación: Se denuncia el riesgo de vertidos de materia orgánica, el uso de antibióticos y la eutrofización, que asfixia la vida marina.
  • Paradoja alimentaria: El lenguado es carnívoro. Para alimentarlo, se necesitan piensos fabricados con otros peces salvajes, lo que aumenta la presión sobre unos océanos ya al límite.
  • Metales pesados: FACUA Euskadi ha advertido de la presencia de metales pesados en las aguas de la zona, procedentes de sedimentos de un embalse y un antiguo vertedero.

A esto se suma la denuncia de que, al asumir la titularidad de los terrenos, el Gobierno Vasco eximió a Iberdrola de su obligación de restaurar la cala a su estado original, un ahorro millonario para la eléctrica.

La verdadera mutación de Lemóniz

Lejos de los peces de tres ojos de la cultura popular, la verdadera mutación de Lemóniz no es genética, sino histórica y económica. El símbolo de un proyecto desarrollista franquista, frenado por la contestación social y el terrorismo, se reconvierte ahora en un eslabón clave de la cadena de suministro alimentaria del siglo XXI. La herida visible de hormigón y hierro que recordaba los "años de plomo" se transformará en una aséptica y lucrativa fábrica de pescado, un cambio que demuestra que, a veces, la realidad supera a cualquier ficción.

Otras noticias

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios para esta noticia.