La IA se normaliza en el trabajo en España y crece la inquietud laboral
El uso de IA en España sube al 63% en 2026, mientras aumenta el temor a despidos puntuales.
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Categoría: Tecnología
La inteligencia artificial ya no es una promesa a futuro en las oficinas españolas: se ha convertido en una herramienta cotidiana. Y lo más llamativo no es solo que se use más, sino que cada vez más profesionales identifican mejor cuándo están usando IA y para qué. Esa mezcla de adopción acelerada y mayor conciencia está cambiando hábitos, conversaciones internas y, también, expectativas sobre el empleo.Según el IV Informe sobre Inteligencia Artificial de InfoJobs, en 2026 el 63% de los profesionales en España ha utilizado habitualmente herramientas de IA. La cifra confirma una subida constante: en 2025 era del 52% y en 2024 del 50%. En paralelo, el uso “espontáneo” —cuando el trabajador recurre a la IA por iniciativa propia, sin que necesariamente venga impuesto por un proceso formal— alcanza el 51%, 17 puntos más que el año anterior. Además, se estrecha la distancia entre el uso real y el uso declarado, que pasa de 18 a 12 puntos. En otras palabras: la IA se usa más, pero también se reconoce más.Ese salto de familiaridad se ve con claridad en un dato clave: el desconocimiento. En 2025, el 48% decía no conocer o no saber usar herramientas de IA. En 2026, ese porcentaje cae al 28%, una reducción de 20 puntos en solo un año. Aun así, la brecha generacional se hace más evidente: entre los menores de 35 años, el uso declarado llega al 63%, frente al 47% entre quienes superan esa edad. Para Mónica Pérez, directora de Comunicación y Estudios de InfoJobs, el cambio ya es estructural: la IA “se integra progresivamente en los procesos de trabajo habituales” y los datos apuntan a una adopción “cada vez más consolidada” y a un “cambio de paradigma”.En cuanto a herramientas, los chatbots tipo ChatGPT lideran el ranking y aceleran su presencia: pasan del 37% en 2024 al 52% en 2026. También crece la integración de la IA en diseño (17%) y como asistente de programación (16%), dos usos que reflejan cómo la automatización ya no se limita a tareas administrativas. En cambio, la traducción automática, que había sido uno de los usos estrella, baja del 58% al 51%. Y el grupo que afirma no usar ninguna herramienta concreta se reduce del 7% al 4%.Pero el avance tiene una cara menos cómoda: el miedo a perder el trabajo. A medida que los profesionales entienden mejor el potencial de estas herramientas, crece la incertidumbre. El 39% cree que la IA provocará algunos despidos puntuales sin sustituir el trabajo especializado, por encima del 30% de 2025. Un 23% anticipa una sustitución más generalizada, mientras que otro 23% considera que la fuerza laboral no es fácilmente reemplazable solo con IA. La percepción cambia según la exposición: entre quienes ya usan IA habitualmente, el 46% ve probable el escenario de despidos puntuales; entre quienes no la usan, lo cree el 26%.La adopción también muestra diferencias entre empresas. El estudio ‘Digitalización de la empresa española’ de UGT, con datos del INE, indica que en 2025 el 21,1% de las empresas de más de 10 trabajadores usó IA, frente al 9,55% del año anterior. En las grandes empresas (más de 250 empleados) el porcentaje sube al 58,2%, con un incremento interanual de 13 puntos. España, además, supera la media de la OCDE y de la UE en integración habitual de IA (20,3% de empresas), aunque sigue lejos de países como Dinamarca (42%), Finlandia (38%) o Suecia (35%).Y hay un detalle que añade tensión al debate: pese al empuje de la IA, el porcentaje de especialistas TIC en las empresas baja del 16,44% al 15,67%, un dato que UGT califica de “inesperado e inquietante”. En conjunto, el mensaje es claro: la IA se está instalando en la rutina laboral española a gran velocidad. La gran pregunta ya no es si se usará, sino cómo se gestionará su impacto en la carga de trabajo, la organización interna y la sensación de seguridad profesional.