La Competencia Extrema que Desemboca en el Baño
El mercado de coches eléctricos en China es una jungla. Con decenas de marcas luchando por captar la atención de los mismos consumidores, la diferenciación se ha convertido en una guerra sin cuartel. Ya no basta con ofrecer más autonomía o una aceleración fulgurante. La batalla se libra en los detalles, en las características que nadie más tiene: asientos con masajes dignos de un spa, sistemas de karaoke para convertir el coche en un escenario, neveras para mantener las bebidas frías y pantallas que harían palidecer a un cine en casa. Pero cuando todos ofrecen lo mismo, ¿cuál es el siguiente paso? La empresa china Seres, fabricante de los vehículos Aito, cree tener la respuesta: un inodoro.
Una patente que rompe esquemas
El pasado 10 de abril, la Administración de Propiedad Intelectual de China otorgó a Seres una patente que ha generado un torbellino de comentarios. Se trata de un retrete integrado que se oculta bajo el asiento del copiloto. Mediante un sistema de raíles deslizantes, similar al de un cajón, el dispositivo se despliega de forma manual o, cómo no, a través de comandos de voz. Cuando no está en uso, permanece completamente invisible, sin robar un solo centímetro al espacio del habitáculo.
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