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El Estado peruano legalizó la destrucción: la trampa burocrática que permite envenenar la Amazonía con mercurio.
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El Estado peruano legalizó la destrucción: la trampa burocrática que permite envenenar la Amazonía con mercurio.

La minería ilegal en la Amazonía peruana avanza amparada por vacíos legales y registros que otorgan impunidad.

El Estado ha perdido el control del territorio

Cuando el fiscal ambiental Carlos Chirre y su equipo pensaron que su misión había terminado tras destruir 15 dragas ilegales en el río Colorado, en Madre de Dios, la realidad les golpeó con la fuerza de una turba. Unas 80 personas los rodearon con palos, quemaron sus embarcaciones y los amenazaron. “Así interdicta el pueblo”, gritó una mujer. Esta escena es el síntoma de una enfermedad mayor: el Estado peruano ha perdido el control de vastas zonas de la Amazonía, donde la fiebre del oro no solo no se detiene, sino que se expande con una ferocidad alarmante hacia nuevas áreas vírgenes de la selva, dejando a su paso un paisaje de devastación y ríos convertidos en lodazales tóxicos.

Una amenaza que supera al narcotráfico

La sofisticación de estas operaciones ilegales es tal que, según el investigador Eric Cosio, su logística supera ampliamente a la del narcotráfico. Operan a mediana escala, a plena luz del día y a la vista de todos, con maquinaria pesada que remueve el lecho de los ríos sin disimulo. Nadie está a salvo, ni siquiera la ciencia. La histórica estación científica Panguana, con más de 60 años de operación en Huánuco, ha sido cercada por retroexcavadoras y las amenazas obligaron a evacuar a su personal, comprometiendo datos vitales para entender el cambio climático en Sudamérica.

La paradoja: un ecocidio con permiso burocrático

Lo más perverso de esta situación es que la destrucción está, en gran medida, facilitada por el propio Estado. Aunque los ríos son bienes públicos e intangibles, existen al menos 215 concesiones mineras vigentes que se superponen a cinco de las principales cuencas de la región. Este es el primer paso de una trampa legal bien diseñada.

El escudo definitivo de la impunidad: REINFO

El título de concesión no autoriza la extracción sin permisos ambientales, pero en la práctica, es el papel que los mineros usan para instalar sus dragas y engañar a las comunidades. Sin embargo, el verdadero escudo de la impunidad es el Registro Integral de Formalización Minera (Reinfo). Este registro, cuya vigencia ha sido extendida por el Congreso hasta 2026, otorga inmunidad penal a quienes se inscriben. Mientras figuren “en proceso de formalización”, pueden seguir usando mercurio y removiendo el lecho de los ríos —actos prohibidos por ley— sin ser procesados penalmente. Es la fórmula perfecta para legalizar lo ilegal.

El veneno silencioso que ya está en nuestra sangre

La tragedia no es solo ambiental, es una crisis de salud pública en curso. En Loreto, una región donde la minería apenas comienza a expandirse, el daño ya es visible. Una investigación del Centro de Innovación Científica Amazónica (Cincia) reveló datos aterradores:

  • El 79% de los pobladores evaluados en la cuenca del río Nanay ya presentan niveles de mercurio en su organismo superiores al límite recomendado por la OMS.
  • Las comunidades que consumen pescado diariamente están en riesgo de sufrir una intoxicación masiva, comparable al desastre de Minamata en Japón.
  • El mercurio se transforma en metilmercurio en el agua, entra en la cadena alimenticia a través de los peces y se bioacumula, afectando con especial crueldad a los pueblos originarios.

Julio Cusurichi, dirigente de AIDESEP, denuncia que en Madre de Dios ya se registran niveles altísimos de mercurio en mujeres embarazadas, provocando que los niños nazcan con severos problemas neurológicos. Este veneno no desaparece. “El mercurio, como es un elemento, no lo destruimos”, recuerda la investigadora Claudia Vega. Simplemente viaja, se filtra y se hereda a las próximas generaciones.

Complicidad política y un mercado global sediento

La situación se agrava por la complicidad a nivel político. El actual gobernador regional de Madre de Dios, Luis Otsuka, es un exdirigente minero con concesiones que se superponen a territorios indígenas protegidos por sentencias judiciales, las cuales fueron reactivadas por su propio gobierno. A nivel internacional, existe un tráfico millonario de mercurio desde México hacia la Amazonía, aprovechando las grietas del Convenio de Minamata, que no prohíbe completamente su comercio para la minería artesanal. El oro que sale de la Amazonía peruana está manchado de mercurio, pero sobre todo, de vacíos legales deliberados que protegen al destructor en lugar de al destruido.

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