S O Y R E P O R T E R O

El dron chino que engañó radares meses: suplantación aérea y Taiwán bajo ilusión óptica

Un dron chino habría falsificado identidades en radares civiles durante meses, ensayando confusión operativa cerca de Taiwán.

Publicado por: admin (soyreportero)

2026/02/28 | 10:03

Calificación

0 / 5 (0 votos)

Reportes

0

El dron chino que engañó radares meses: suplantación aérea y Taiwán bajo ilusión óptica

Fuente: https://images.pexels.com/photos/3098764/pexels-photo-3098764.jpeg?auto=compress&cs=tinysrgb&h=650&w=940

Categoría: Tecnología

En la aviación moderna, casi todo está pensado para que sepamos “qué” vuela y “dónde” lo hace. Cada aeronave emite una especie de matrícula digital que, en teoría, aporta transparencia y seguridad. Pero esa misma promesa esconde una paradoja inquietante: lo que aparece en la pantalla no siempre coincide con lo que realmente está en el cielo. Y, según una investigación de Reuters, China acaba de demostrarlo con una frialdad que ha encendido alarmas.

Desde agosto, al menos 23 vuelos sobre el mar de China Meridional fueron registrados bajo el indicativo YILO4200, asociado a un dron militar chino de larga autonomía. Hasta ahí, nada extraordinario. Lo extraordinario fue lo siguiente: en radares civiles, esas señales llegaron a “convertirse” en un carguero bielorruso sancionado, en un caza Typhoon británico, en un avión norcoreano o incluso en un jet ejecutivo occidental. No parecía un fallo casual ni un error de programación. Los analistas consultados coincidieron en una frase poco habitual en este tipo de seguimientos: “Nunca habíamos visto algo así”.

La clave estuvo en la manipulación deliberada de los códigos de transpondedor de 24 bits, que son los que transmiten datos como posición, rumbo y velocidad. No era el típico vuelo “en oscuro” sin señal. Era lo contrario: un aparato emitiendo, pero mintiendo. Y mintiendo de forma dinámica, incluso cambiando de identidad en pleno trayecto para comprobar cuánto “ruido” podía introducir en el cuadro aéreo.

El dron identificado sería un Wing Loong 2, con unos 20 metros de envergadura. Despegaba desde Hainan y volaba durante horas dibujando patrones en forma de estrella o reloj de arena sobre zonas sensibles: rutas navales y áreas frecuentadas por submarinos. En una misión, alternó la identidad de un Typhoon de la RAF con la de otros tres aparatos en apenas veinte minutos antes de “aterrizar” virtualmente como el carguero bielorruso. En otra, se hizo pasar por ese mismo carguero mientras el avión real despegaba simultáneamente en Europa, un detalle que refuerza la idea de ensayo consciente.

El telón de fondo es Taiwán. Varias trayectorias se proyectaban hacia el canal de Bashi, el paso crítico entre Taiwán y Filipinas. Al superponerlas sobre el mapa de la isla, atravesaban áreas de interés militar alrededor de Taipéi y la costa sur, y rozaban también zonas cercanas a bases estadounidenses y japonesas en Okinawa y las Ryukyu. El patrón sugiere algo más que vigilancia: un entrenamiento digital para confundir en los primeros compases de una crisis.

En conflictos cada vez más automatizados, milisegundos pueden separar la detección de la respuesta. Introducir identidades falsas y ecos contradictorios puede saturar decisiones, retrasar cadenas de mando y alimentar operaciones de desinformación. Quizá no engañe por completo a radares militares avanzados, pero sí puede sembrar dudas en el momento exacto en que nadie puede permitirse dudar. La idea más inquietante no es que un dron se “disfrazara” durante ocho meses: es que esa capacidad se probó con paciencia, repetición y aparente impunidad. Y a partir de ahora, lo que parpadee en un radar podría ser, literalmente, una ficción.

Otras noticias

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios para esta noticia.