Lenovo prueba un portátil modular tipo transformer con doble pantalla y hasta puertos intercambiables
Lenovo presentó el ThinkBook Modular AI PC, un concepto desmontable con doble pantalla, teclado extraíble y puertos modulares.
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Fuente: https://images.pexels.com/photos/28379998/pexels-photo-28379998.jpeg?auto=compress&cs=tinysrgb&h=650&w=940
Categoría: Tecnología
Antes incluso de que arrancara el MWC, Lenovo ya tenía uno de esos dispositivos que obligan a parar y mirar dos veces: el ThinkBook Modular AI PC. No es un portátil “con alguna pieza extra”, sino un concepto que lleva la idea de modularidad al extremo. Se desmonta en partes para cambiar la forma de usarlo según el momento, ampliar el espacio de trabajo y, de paso, abrir la puerta a algo que muchos usuarios llevan años pidiendo: actualizar y reparar con menos drama que en un portátil tradicional.Cerrado, parece un ThinkBook normal. Pero al abrirlo empieza el truco: incorpora una segunda pantalla anclada a la principal por la parte trasera. Esa pantalla secundaria puede mostrar contenido hacia delante y hacia atrás, lo que permite usos tan curiosos como compartir una vista con otra persona frente a ti o montar un escenario de trabajo en paralelo. Y no es un simple añadido fijo: el panel se desmonta, se coloca de pie con una pata magnética y, al conectarse, recibe tanto energía como datos. Ambas pantallas son OLED de 14 pulgadas (formato 16:10), táctiles, con 3.840 x 2.400 píxeles, 120 Hz y hasta 500 nits.La modularidad no se queda en las pantallas. El teclado también puede separarse, algo útil si quieres escribir a distancia mientras las pantallas quedan en modo presentación. Incluso hay una configuración llamativa: colocar el panel secundario en el hueco del teclado físico para convertir la base en una superficie de pantalla.Y cuando parece que ya lo has visto todo, llega lo más raro: puertos desmontables. En cada extremo hay módulos que pueden retirarse para intercambiar conectores, como añadir un USB-C extra o montar un HDMI, según las piezas que Lenovo mostró en el prototipo. Como es un concepto, la idea es clara: que el ecosistema de accesorios crezca.En especificaciones, el equipo se plantea como un portátil serio: Intel Core Ultra 7 255H, 32 GB de RAM, SSD M.2 PCIe de 1 TB, WiFi 7, Windows 11, cámara de 8 MP y sonido Harman Kardon con Dolby Atmos. Pesa 1,15 kg con una pantalla y 1,41 kg en modo dual, con batería de 33 Wh.La experiencia práctica, eso sí, deja claro que aún está en desarrollo. Los imanes hacen que todo encaje “como por arte de magia”, pero no siempre resulta tan fácil: el soporte del panel secundario se sintió inestable y, en la unidad probada, hubo detalles por pulir, como la falta de ajuste de brillo en la segunda pantalla o un ventilador inferior que rozó con la carcasa al sujetar el portátil en un punto concreto.Aun con esas pegas, el concepto destaca por algo importante: en un mercado donde casi todo parece ya inventado, Lenovo está explorando un portátil que cambia de forma, multiplica formatos de uso y apuesta por la reparabilidad y la actualización. No hay precio ni confirmación de lanzamiento, pero si esta idea no llega tal cual a tiendas, lo aprendido probablemente termine filtrándose en el resto de la familia ThinkBook.