S O Y R E P O R T E R O

Texas prueba carreteras con plástico reciclado para resistir el calor y reducir baches

Un tramo en Texas mezcla plástico triturado con betún para lograr asfalto más flexible, duradero y reciclador.

Publicado por: admin (soyreportero)

2026/03/02 | 17:23

Calificación

0 / 5 (0 votos)

Reportes

0

Texas prueba carreteras con plástico reciclado para resistir el calor y reducir baches

Fuente: https://images.pexels.com/photos/14370990/pexels-photo-14370990.png?auto=compress&cs=tinysrgb&h=650&w=940

Categoría: Tecnología

Texas comparte un problema muy reconocible para cualquiera que conduzca en España: baches, grietas y socavones que aparecen cuando el pavimento no aguanta bien el estrés del clima y el tráfico. La diferencia es que, en un lugar donde el calor aprieta durante meses, el margen de error se reduce. Por eso, el estado se ha convertido en un laboratorio perfecto para experimentar con una idea que suena simple pero tiene una promesa enorme: convertir las carreteras en una gran “planta” de reciclaje de plásticos.

El proyecto lo impulsa Sahadat Hossain, ingeniero civil y director del Instituto de Residuos Sólidos para la Sostenibilidad de la Universidad de Texas en Arlington. En un texto publicado en The Conversation, Hossain explica que su obsesión por reciclar plástico viene de lejos: creció en un barrio humilde de Bangladesh y observó cómo la cercanía a vertederos se traducía en más problemas de salud. Esa experiencia marcó su carrera y hoy desemboca en una solución concreta para uno de los materiales más usados y, a la vez, más difíciles de reciclar.

El reto técnico es conocido. En climas cálidos se emplean betunes más duros para que el asfalto no se reblandezca, pero esa dureza suele pagarse con fragilidad: el pavimento se agrieta con más facilidad. Si se intenta ganar elasticidad con métodos tradicionales, aparece el riesgo contrario: que el asfalto sufra cuando el termómetro se dispara, como ya se ha visto en episodios recientes en Reino Unido.

La propuesta del equipo de Hossain rompe ese equilibrio clásico: inyectar plásticos usados en el betún que aglutina la mezcla de piedra y arena del asfalto. De momento trabajan con una proporción del 8% al 10% de plásticos dentro de esa mezcla. En una zona de pruebas cerca de Dallas, el dato impresiona por lo tangible: 4,5 toneladas de plásticos procedentes de bolsas de un solo uso y botellas desechadas para construir una milla, unos 1.600 metros de carretera.

El proceso exige triturar el plástico hasta un tamaño muy fino para que pueda fundirse con el betún sin dejar elementos expuestos. Y, según los primeros resultados, funciona: el pavimento mantiene buen rendimiento en días por encima de los 100º Fahrenheit (casi 38ºC) y gana flexibilidad, lo que reduce el riesgo de grietas y fracturas. Además, una prueba en Bangladesh durante una ola de calor mostró menos desgaste frente a carreteras tradicionales.

La promesa es doble: alargar la vida útil del pavimento y abaratar el mantenimiento, mientras se da salida a un residuo masivo. No es un detalle menor en un mundo que produce alrededor de 400 millones de toneladas de plástico al año y apenas recicla el 10%. Aun así, el equipo también está vigilando los posibles efectos adversos, como la emisión de microplásticos por el paso de vehículos. No es la primera vez que se habla de carreteras con plástico —en Rotterdam ya se planteaba hace una década—, pero Texas quiere comprobar algo clave: cómo se comportan bajo tráfico intenso, constante y de gran tonelaje. Si supera esa prueba, la idea podría pasar de curiosidad a estándar.

Otras noticias

Comentarios (0)

Aún no hay comentarios para esta noticia.