Amazon obtiene luz verde para incrementar un 48% el consumo de agua en su centro de datos de Zaragoza, desatando controversia medioambiental
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Amazon obtiene luz verde para incrementar un 48% el consumo de agua en su centro de datos de Zaragoza, desatando controversia medioambiental

Amazon obtiene permiso para aumentar drásticamente el consumo de agua de su centro de datos en Zaragoza, generando críticas en un contexto de sequía regional.

La Huella Hídrica de la Era Digital: Un Antecedente Problemático en Aragón

La región de Aragón se ha consolidado en los últimos años como un punto neurálgico para la infraestructura de datos global, albergando desde 2022 varios centros de Amazon Web Services (AWS). Sin embargo, este auge tecnológico ha venido acompañado de una creciente preocupación por su impacto en los recursos naturales, especialmente el agua, en una zona ya castigada por la escasez hídrica.

El camino hacia la actual situación ha estado marcado por diversas decisiones y controversias. En 2023, el Gobierno aragonés modificó el Plan de Interés General de Aragón (PIGA) con el fin de ampliar la capacidad energética destinada a estos complejos. Este movimiento sentó las bases para futuras expansiones, pero también encendió las primeras alarmas entre colectivos ambientalistas. A finales de 2024, AWS solicitó una modificación de su evaluación ambiental simplificada, un paso que para muchos resultó insuficiente y opaco.

La tensión escaló en enero de 2026, cuando Ecologistas en Acción anunció un contencioso contra el PIGA, cuestionando la sostenibilidad del modelo. A esto se sumó, en octubre de ese mismo año, la revelación del Heraldo de que AWS pagaba el Impuesto de Actividades Económicas (IAE) en Madrid y no en los municipios aragoneses que albergaban sus instalaciones. Esta noticia desató una ola de indignación local, con manifestaciones y declaraciones contundentes de alcaldes como el de El Burgo de Ebro, Vicente Royo, quien lo calificó de “lamentable y vergonzoso”. Aunque AWS prometió rectificar y abonar los atrasos, el episodio ya había erosionado la confianza pública y había puesto en evidencia la falta de transparencia y el descontento ciudadano.

Este contexto de litigios, reclamaciones fiscales y una demanda energética y hídrica cada vez mayor, enmarcó la reciente decisión que ha vuelto a encender el debate sobre el equilibrio entre desarrollo tecnológico y sostenibilidad medioambiental.

El Permiso Hídrico de Amazon: Cifras y Argumentos en Disputa

El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha autorizado a Amazon Web Services a incrementar en un 48% la dotación anual de agua para su centro de datos en El Burgo de Ebro. Este aumento eleva el techo de consumo de 36.461 a 53.961 metros cúbicos anuales. La resolución, que se publicará próximamente en el Boletín Oficial de Aragón, establece que el proyecto no necesitará una evaluación de impacto ambiental ordinaria, un punto de fricción para los críticos.

La justificación del incremento y las medidas de AWS

AWS argumenta que este ajuste es necesario debido a las “últimas condiciones climáticas” del emplazamiento, las cuales no se reflejaban con exactitud en el diseño original. La compañía sostiene que el uso de agua para refrigeración, inicialmente calculado en 555 horas al año, se ha disparado a 900 horas. Para compensar, AWS ha retrasado el umbral de temperatura al que el sistema pasa de la refrigeración pasiva (free cooling) a la refrigeración con agua, de 28,3 ºC a 29,4 ºC, lo que, según la empresa, debería reducir el consumo general.

A pesar de la exención de una evaluación ordinaria, la autorización obliga a AWS a modificar su autorización ambiental integrada, proporcionando información detallada sobre:

  • Consumos de agua previstos.
  • Caudales de abastecimiento.
  • Volúmenes de aguas residuales y sistemas de tratamiento.
  • Capacidad de los depósitos.

Adicionalmente, se exige el cumplimiento de la normativa contra la legionelosis y de protección contra incendios, un plan de vigilancia ambiental continuo y la restauración del terreno tras el desmantelamiento. La empresa también ha fusionado dos plantas de tratamiento en una sola con nanofiltración, que debería recuperar cerca del 70% del agua, y ha ampliado el almacenamiento in situ a 72 horas. Asimismo, AWS menciona la financiación de 25 kilómetros de renovación del Canal Imperial para evitar fugas, y ha cuantificado sus medidas de ahorro en más de 10.000 millones de litros al año para 2030, según sus propias estimaciones.

Cifras en contexto y la visión de los ecologistas

La cifra autorizada de 53.961 m³ para el centro de El Burgo de Ebro forma parte de un consumo agregado que, con la ampliación de la región de datos, ascendería a 917.603 m³ al año, es decir, 0,92 hectómetros cúbicos. Aunque AWS señala que su demanda actual representa solo el 0,009% del total del Canal Imperial de Aragón, un estudio ambiental previo estimaba unos 755.000 m³ para las nuevas instalaciones, lo que subraya la dificultad de verificar las cifras reales de extracción.

Colectivos como Ecologistas en Acción y Tu Nube Seca Mi Río han presentado alegaciones, argumentando que el cambio climático y sus implicaciones deberían haber sido considerados desde la solicitud original. Han recordado una investigación de El País que estimó que el centro de Huesca consumió casi el doble de lo concedido y piden controles independientes, pues la regulación actual no obliga a las empresas a informar de sus gastos de forma transparente. AWS, por su parte, defiende que necesita margen para años anómalos como 2022 y asegura que sus centros solo consumen agua cuando la temperatura ambiente supera los 30 grados, una afirmación que dista de los 29,4 ºC mencionados para el umbral de activación.

El Conflicto del Agua en Aragón: Un Futuro Incierto para Regantes y Comunidades

La autorización para el aumento del

Es un indicador que mide el volumen total de agua dulce utilizada directa e indirectamente en la producción de bienes o servicios. En este caso, se refiere al agua consumida por la infraestructura digital.

Es un instrumento urbanístico de la comunidad de Aragón que permite desarrollar proyectos de especial relevancia pública o económica, como grandes infraestructuras, agilizando su tramitación y modificación de usos de suelo.

Es un procedimiento abreviado para analizar los posibles efectos ambientales de un proyecto. Determina si un plan debe someterse a una evaluación ambiental ordinaria o si sus impactos son mínimos y pueden gestionarse con medidas básicas.

Amazon argumenta que el incremento se debe a las "últimas condiciones climáticas" del emplazamiento, no reflejadas en el diseño original, lo que ha elevado las horas necesarias de refrigeración con agua en sus centros de datos.

El Instituto Aragonés de Gestión Ambiental (Inaga) ha autorizado a Amazon un incremento del 48%, elevando el consumo anual de 36.461 a 53.961 metros cúbicos en su centro de El Burgo de Ebro.

AWS propone retrasar el umbral de temperatura para la refrigeración activa, fusionar plantas de tratamiento con nanofiltración para recuperar agua y financiar la renovación de 25 km del Canal Imperial para evitar fugas.
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Escrito por

Eder Muñoz Fundador & Editor · SoyReportero

Ingeniero de Sistemas con especialización en desarrollo de software y arquitecturas digitales. Fundador de SoyReportero, plataforma de noticias tecnológicas construida y operada desde su concepción técnica. Apasionado por la inteligencia artificial, el ecosistema tech y su impacto en Latinoamérica.

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